Columna: Hablando de Tenis; Por: Adán Chairez Nava (Nuestros directores)

NUESTROS DIRECTORES COBRAN POR NO HACER NADA Y QUIEREN PONER A LOS PADRES A HACER SU TRABAJO

Mientras un padre en Ensenada se levanta a las 5 de la mañana para llevar a su hijo a entrenar, trabajar ocho horas y todavía pagar uniformes, raquetas y viajes, en las oficinas de CONADE, del INDE de Baja California y del INMUDERE hay directores que cobran salarios jugosos sin crear una sola herramienta real para financiar a esos niños.

Es una vergüenza. Ni CONADE tiene hoy un fideicomiso nacional transparente para atletas. Ni el INDE tiene un fideicomiso estatal. Ni el INMUDERE tiene un fideicomiso municipal. Nada. Cero estructura para canalizar el dinero privado al deporte base y de alto rendimiento.

¿Qué hacen entonces? Le avientan el problema al padre de familia.

Le dicen: «Hazte una Asociación Civil, conviértela en Donataria Autorizada del SAT, consigue un notario, reforma estatutos con la cláusula de disolución, inscríbete en el Registro de OSC, espera un año y luego sal a pedir limosna a las empresas».

Un proceso tedioso, caro y perverso que convierte al padre en gestor, en contador y en mendigo. Y lo peor, lo ponen a competir contra otros padres y otras asociaciones por el mismo donativo, que no es otra cosa que impuestos disfrazados. Es el dinero que la empresa ya no le pagará al SAT para dárselo al deporte.

El gobierno debería ser el facilitador, no el obstáculo. Si tuvieran un fideicomiso público municipal, estatal y nacional, bien auditado por un banco, cualquier empresa podría depositar ahí con recibo deducible de Tesorería y el recurso bajaría directo en becas para atletas. Sin A.C., sin notario, sin competir.

Pero no lo hacen. Es más fácil cobrar del presupuesto, tomarse la foto con el niño que sí triunfó a pesar del sistema, y dejar que el padre siga pagando todo.

Por eso urge una Reforma Deportiva de fondo. Necesitamos dejar de ver al deporte como una dirección colgada de la SEP o de una secretaría de educación. Se debe crear una Secretaría del Deporte con presupuesto propio, con autonomía y con fideicomisos obligatorios en cada nivel: nacional, estatal y municipal.

Una Secretaría que no viva de discursos, sino que administre fondos blindados para talentos, entrenadores y viajes. Una Secretaría que le quite la carga al padre que ya hace demasiado levantándose a las 5 de la mañana para sacar adelante a su hijo.

El deporte en México no fracasa por falta de talento. Fracasa por una burocracia deportiva que cobra por administrar la carencia que ella misma crea.

Espero, les guste la información y estamos para atenderlos, nos vemos la próxima semana señores!.

Atte. 

Pro. José Adán Chairez Nava.

Delegado del Tenis por Baja California.