SOBRE LA BARRERA Y MAS ALLA DEL JUEGO.
Agradecemos a BC Deportes por el espacio brindado para la publicación de nuestra columna deportiva, permitiéndonos formar parte de una plataforma informativa comprometida con el acontecer deportivo de Baja California.
SEGUNDA INAUGURACIÓN, LA MISMA CATEDRAL
Hay lugares que no necesitan presentación. Basta mencionar su nombre para que en Ensenada aparezcan recuerdos de generaciones enteras de futbolistas. El Campo Nuevo Ensenada, es uno de ellos.
La llamada “Catedral del fútbol ensenadense” está nuevamente a punto de vestirse de gala. El pasto sintético luce renovado y las autoridades preparan la inauguración de una superficie que, por segunda ocasión, busca devolverle dignidad a uno de los escenarios más importantes de nuestro fútbol.
Pero no estamos hablando de una cancha nueva, sino de un inmueble con historia. Durante décadas ha sido testigo de campeonatos, finales, grandes jugadores, equipos memorables y tardes de fútbol que permanecen en la memoria de la afición.
El primer pasto sintético llegó hace aproximadamente una década. Para 2022, la Liga de Primera Fuerza y Juvenil ya advertía que la superficie acumulaba alrededor de diez años de uso y que su desgaste hacía urgente sustituirla. El tiempo terminó pasando factura: retazos, líneas deterioradas, desniveles y otros riesgos convirtieron la cancha en una preocupación para los futbolistas.
Hoy la historia es diferente. El Ayuntamiento de Ensenada realizó una rehabilitación integral con una inversión superior a los 6 millones de pesos, que incluyó más de 7,600 metros cuadrados de pasto sintético, trabajos de terracería, reconfiguración de pendientes para mejorar el desalojo de agua, nuevas porterías y redes de protección.
Y eso hay que reconocerlo. Quienes hemos vivido el fútbol ensenadense sabemos lo que significa contar con un escenario digno para niños, jóvenes, veteranos y jugadores de Primera Fuerza. Aquí se disputan partidos que para algunos son un encuentro más, pero para otros representan años de sacrificio, amistad y pasión por el balón.
Sin embargo, la inauguración no debe reducirse a otra ceremonia de corte de listón. Debe marcar el inicio de una nueva etapa, acompañada de un programa permanente de mantenimiento. Ya sabemos lo que ocurre cuando una cancha se entrega como nueva y después se abandona al paso de los años.
También esperemos que no sea un acto político aprovechando los adelantos realizados por el partido en funciones. La rehabilitación debe entenderse como una responsabilidad institucional y un beneficio para la comunidad deportiva, no como una oportunidad de promoción partidista o personal.
Dentro de una década no queremos volver a preguntar quién se hará cargo de empastar nuevamente el Campo Nuevo Ensenada. Su conservación no puede depender de cada administración municipal, de una liga o de una directiva. El campo pertenece a la historia del fútbol de Ensenada y merece un proyecto de largo plazo.
También sería importante aprovechar esta renovación para atender otros aspectos del inmueble: las gradas, los accesos, la iluminación, los servicios y aquellos espacios que forman parte de la memoria de quienes han construido nuestro fútbol.
Por eso, cuando se inaugure nuevamente el pasto sintético, no solo debe celebrarse una superficie deportiva. Debe abrirse una oportunidad para cuidar nuestra historia, recuperar las grandes finales, impulsar los torneos infantiles y juveniles, mantener activos a los veteranos y devolverles vida a las gradas.
La pelota volverá a rodar sobre un pasto nuevo. Esperemos que esta vez también exista el compromiso de mantenerlo como se merece.
Porque el Campo Nuevo Ensenada podrá tener un segundo pasto sintético, pero solamente tenemos una Catedral del fútbol ensenadense.
Y esa, señores, hay que cuidarla.
El juego termina pero la pasión nunca descansa….nos vemos en la próxima jornada.
Sean siempre felices.
Atentamente.
Los socios del balón, comentarios y sugerencias a Sociosdelbalon6010@gmail.com
LOS SOCIOS DEL BALÓN
SOBRE LA BARRERA Y MAS ALLA DEL JUEGO.
Agradecemos a BC Deportes por el espacio brindado para la publicación de nuestra columna deportiva, permitiéndonos formar parte de una plataforma informativa comprometida con el acontecer deportivo de Baja California.
SEGUNDA INAUGURACIÓN, LA MISMA CATEDRAL
Hay lugares que no necesitan presentación. Basta mencionar su nombre para que en Ensenada aparezcan recuerdos de generaciones enteras de futbolistas. El Campo Nuevo Ensenada, es uno de ellos.
La llamada “Catedral del fútbol ensenadense” está nuevamente a punto de vestirse de gala. El pasto sintético luce renovado y las autoridades preparan la inauguración de una superficie que, por segunda ocasión, busca devolverle dignidad a uno de los escenarios más importantes de nuestro fútbol.
Pero no estamos hablando de una cancha nueva, sino de un inmueble con historia. Durante décadas ha sido testigo de campeonatos, finales, grandes jugadores, equipos memorables y tardes de fútbol que permanecen en la memoria de la afición.
El primer pasto sintético llegó hace aproximadamente una década. Para 2022, la Liga de Primera Fuerza y Juvenil ya advertía que la superficie acumulaba alrededor de diez años de uso y que su desgaste hacía urgente sustituirla. El tiempo terminó pasando factura: retazos, líneas deterioradas, desniveles y otros riesgos convirtieron la cancha en una preocupación para los futbolistas.
Hoy la historia es diferente. El Ayuntamiento de Ensenada realizó una rehabilitación integral con una inversión superior a los 6 millones de pesos, que incluyó más de 7,600 metros cuadrados de pasto sintético, trabajos de terracería, reconfiguración de pendientes para mejorar el desalojo de agua, nuevas porterías y redes de protección.
Y eso hay que reconocerlo. Quienes hemos vivido el fútbol ensenadense sabemos lo que significa contar con un escenario digno para niños, jóvenes, veteranos y jugadores de Primera Fuerza. Aquí se disputan partidos que para algunos son un encuentro más, pero para otros representan años de sacrificio, amistad y pasión por el balón.
Sin embargo, la inauguración no debe reducirse a otra ceremonia de corte de listón. Debe marcar el inicio de una nueva etapa, acompañada de un programa permanente de mantenimiento. Ya sabemos lo que ocurre cuando una cancha se entrega como nueva y después se abandona al paso de los años.
También esperemos que no sea un acto político aprovechando los adelantos realizados por el partido en funciones. La rehabilitación debe entenderse como una responsabilidad institucional y un beneficio para la comunidad deportiva, no como una oportunidad de promoción partidista o personal.
Dentro de una década no queremos volver a preguntar quién se hará cargo de empastar nuevamente el Campo Nuevo Ensenada. Su conservación no puede depender de cada administración municipal, de una liga o de una directiva. El campo pertenece a la historia del fútbol de Ensenada y merece un proyecto de largo plazo.
También sería importante aprovechar esta renovación para atender otros aspectos del inmueble: las gradas, los accesos, la iluminación, los servicios y aquellos espacios que forman parte de la memoria de quienes han construido nuestro fútbol.
Por eso, cuando se inaugure nuevamente el pasto sintético, no solo debe celebrarse una superficie deportiva. Debe abrirse una oportunidad para cuidar nuestra historia, recuperar las grandes finales, impulsar los torneos infantiles y juveniles, mantener activos a los veteranos y devolverles vida a las gradas.
La pelota volverá a rodar sobre un pasto nuevo. Esperemos que esta vez también exista el compromiso de mantenerlo como se merece.
Porque el Campo Nuevo Ensenada podrá tener un segundo pasto sintético, pero solamente tenemos una Catedral del fútbol ensenadense.
Y esa, señores, hay que cuidarla.
El juego termina pero la pasión nunca descansa….nos vemos en la próxima jornada.
Sean siempre felices.
Atentamente.
Los socios del balón, comentarios y sugerencias a Sociosdelbalon6010@gmail.com