LOS SOCIOS DEL BALÓN
SOBRE LA BARRERA Y MAS ALLA DEL JUEGO.
Agradecemos a BC Deportes por el espacio brindado para la publicación de nuestra columna deportiva, permitiéndonos formar parte de una plataforma informativa comprometida con el acontecer deportivo de Baja California.
Comentario Mundialista de los socios del balón.
¿Y si el camino era otro?
Por años, el aficionado mexicano ha perseguido una ilusión: ver a una selección que juegue bonito, que domine a sus rivales, que enamore con la posesión de la pelota y que convierta cada partido en un espectáculo. Sin embargo, la historia nos ha enseñado que el buen futbol no siempre garantiza los grandes resultados.
Las generaciones más recordadas del futbol
mexicano dejaron momentos imborrables. Algunas mostraron talento, personalidad y una propuesta ofensiva que despertó ilusiones. Pero al final, cuando llegó la hora de la verdad, el destino fue prácticamente el mismo. El famoso quinto partido siguió siendo una frontera imposible de cruzar.
Hoy observamos una selección diferente. Menos vistosa, más pragmática. Un equipo que parece sentirse cómodo en el sacrificio, en la disciplina táctica y en la lucha constante. No es una selección que genere unanimidad ni que despierte admiración inmediata. De hecho, para muchos resulta incómoda de ver.
Pero el futbol tiene una costumbre curiosa: rara vez premia las expectativas y con frecuencia recompensa la convicción.
Las grandes historias de los Mundiales están llenas de equipos que no aparecían entre los favoritos. Conjuntos que construyeron su éxito a partir del orden, la solidaridad y la fortaleza mental. Equipos que entendieron que, en torneos cortos, la belleza puede ser un lujo y la eficacia una necesidad.
Quizá el verdadero reto para México no sea jugar mejor que nunca, sino competir mejor que nunca. Tal vez la clave no esté en la espectacularidad, sino en la capacidad de resistir los momentos difíciles, de sufrir cuando sea necesario y de aprovechar cada oportunidad que se presente.
El aficionado mexicano tiene derecho a exigir buen futbol. Siempre lo tendrá. Pero también debe reconocer que las páginas más importantes de la historia no siempre se escriben con brillantez; muchas veces se redactan con esfuerzo, carácter y determinación.
Tal vez esta selección mexicana no juega el futbol que muchos esperamos.
Tal vez no es espectacular, ni arrolladora, ni de esas que enamoran con la pelota. Pero ¿y si justamente esta selección termina siendo la que mas lejos llegue en la historia de los Mundiales?
Por lo pronto le deseamos éxitos y vamos por el sexto partido.
Soñar no cuesta nada.
El tiempo dirá si esta generación está destinada a romper barreras o a repetir viejas historias. Por ahora, lo único cierto es que el balón sigue rodando y que, en el futbol, las certezas duran apenas hasta el siguiente silbatazo.
Porque a veces, el camino menos atractivo termina siendo el que conduce más lejos.
El juego termina pero la pasión nunca descansa….nos vemos en la próxima jornada.
Sean siempre felices.
Atentamente.
Los socios del balón.