Columna; Los Socios del Balón

LOS SOCIOS DEL BALÓN

SOBRE LA BARRERA Y MAS ALLÁ DEL JUEGO.

Agradecemos a BC Deportes por el espacio brindado para la publicación de nuestra columna deportiva, permitiéndonos formar parte de una plataforma informativa comprometida con el acontecer deportivo de Baja California.

El Mundial 2026… y el entusiasmo que aún no aparece.

El fútbol es pasión, identidad y memoria colectiva. Un Mundial siempre ha significado emoción en las calles, conversaciones interminables entre amigos, álbumes, pronósticos y la ilusión de ver a las grandes figuras disputar la gloria. Sin embargo, rumbo a la próxima Copa del Mundo de la FIFA 2026, algo parece distinto.

El Mundial que se celebrará en tres países: México, Estados Unidos y Canadá, debería estar despertando desde ahora una enorme expectativa en el continente. Se trata de un evento histórico por su magnitud, por el número de selecciones participantes y por la oportunidad de volver a tener la fiesta del fútbol tan cerca de casa.

Pero siendo honestos, todavía no se percibe ese ambiente mundialista que en otras épocas comenzaba a sentirse muchos meses antes. Aún no se respira en las calles, en los cafés deportivos ni en las pláticas cotidianas ese fervor que tradicionalmente une a millones de aficionados.

Tal vez una de las razones sea que en México y en muchas partes del mundo las ligas todavía continúan disputando sus torneos locales, varias de ellas entrando apenas en sus etapas finales y peleando campeonatos importantes. La atención de los aficionados sigue concentrada en sus clubes, en las finales y en la intensidad de las competencias nacionales e internacionales que aún están en desarrollo.

También influye que hoy existe fútbol prácticamente todo el año, lo que provoca cierto desgaste entre la afición. Las redes sociales consumen rápidamente las emociones y hacen que todo parezca pasajero. Además, gran parte de la organización y promoción gira alrededor de Estados Unidos, mientras que en México la expectativa parece avanzar con menor intensidad.

Aun así, no hay duda de que conforme se acerque la inauguración, el espíritu mundialista comenzará a despertar. México volverá a recibir una Copa del Mundo y eso no es cualquier cosa. Nuestro país tiene historia futbolera, tiene afición y tiene generaciones enteras que crecieron soñando con este torneo.

Para quienes amamos el fútbol desde hace décadas, un Mundial nunca pasa desapercibido. Representa recuerdos familiares, ídolos inolvidables y momentos que quedan grabados para siempre. Tal vez hoy el entusiasmo parezca apagado, pero el balón todavía no rueda… y cuando eso ocurra, seguramente millones volverán a emocionarse como niños.

Y claro, también esperamos que nuestra selección nacional llegue mejor preparada, con personalidad, carácter y un estilo de juego que vuelva a conectar con la afición. Los aficionados mexicanos siempre responden cuando ve entrega y compromiso dentro de la cancha.

Ojalá que este mundial en casa sirva para recuperar la confianza y para que la selección de futbol de México pueda regalarle al país una actuación digna de su historia y de su gente.

Porque al final, el Mundial sigue siendo la gran fiesta del fútbol.

El juego termina pero la pasión nunca descansa….nos vemos en la próxima jornada.

Sean siempre felices.

Atentamente.

Los socios del balón.