Columna: Los  Socios Del Balón; (Desaparecieron los 30’s… cuando una categoría muere)

Columna: Los  Socias Del Balón

Agradecemos a BC Deportes por el espacio brindado para la publicación de nuestra columna deportiva, permitiéndonos formar parte de una plataforma informativa comprometida con el acontecer deportivo de Baja California.

Somos dos amigos y socios del balón, apasionados del deporte y convencidos de que este espacio servirá para ofrecer una visión seria y cercana del fútbol local, destacando no solo resultados, sino también el esfuerzo y las historias que nacen en cada cancha.

SOBRE LA BARRERA… Y MÁS ALLÁ DEL JUEGO

Desaparecieron los 30’s… cuando una categoría muere, algo se hizo mal La desaparición de la categoría de 30 años en la Liga de Fútbol de Veteranos de Ensenada no debe verse como un simple ajuste deportivo. Es una señal clara de que algo dejó de hacerse bien dentro de la organización del fútbol de veteranos. Esta categoría no era una más.

Representaba el inicio de la etapa veterana, el espacio donde todavía existía competitividad, buen nivel físico y sobre todo ese deseo intacto de seguir jugando por pasión. Durante muchos años fue el semillero natural de jugadores que después fortalecieron las categorías mayores, manteniendo viva la estructura de la liga. Hoy ese escalón ya no existe. Y cuando una categoría desaparece, no es por casualidad. Es el resultado de decisiones, omisiones y prácticas que poco a poco van debilitando el sistema. Uno de los factores que más ha afectado es la costumbre de pagar jugadores para buscar campeonatos. Cuando el dinero empieza a pesar más que la identidad deportiva, el objetivo cambia. Se deja de formar equipos y se empiezan a comprar resultados. Eso rompe el equilibrio y termina desmotivando a quienes

realmente pertenecen a la liga. A esto se suma otra práctica que también ha lastimado la esencia del fútbol local: traer jugadores de fuera solo para reforzar plantillas. Las ligas de veteranos nacieron para darle continuidad a los futbolistas de casa, a quienes han construido la historia del fútbol ensenadense, no para formar selecciones improvisadas. Cuando los jugadores locales pierden espacios, simplemente se van. Y cuando los jugadores se van… las categorías se caen solas. Otro factor que no se puede ignorar es el crecimiento de las canchas privadas de fútbol rápido, fútbol 7 y fútbol 9. Estos espacios han sabido atraer jugadores porque ofrecen lo que muchos buscan hoy: organización, horarios accesibles, torneos ágiles y menos conflictos administrativos. La realidad es simple: el jugador actual ya no quiere problemas, quiere jugar. Esto no significa que las ligas tradicionales estén condenadas a desaparecer, pero sí obliga a entender que el fútbol también evoluciona. Y quien no se adapta, se queda atrás. También han pesado los egos personales. Cuando algunos dueños o patrocinadores ponen sus intereses por encima del proyecto deportivo, empiezan las divisiones. El fútbol de veteranos debería ser un ejemplo de madurez, pero muchas veces termina cayendo en los mismos vicios del fútbol de la primera fuerza y juvenil, Pero eso solo sería posible si se regresa a lo básico: organización, respeto, identidad local y competencia sana. Ojalá esta desaparición no quede solo como un dato más. Debería ser una llamada de atención para todos: directivos, delegados, patrocinadores y jugadores.

¿Reflexionen señores directivos, que están haciendo?

“El juego termina, pero la pasión nunca descansa

…nos vemos en la próxima jornada” Sean siempre felices.

Atentamente

Los socios del balón ….